Este es el enlace del audio del programa:
¡CUÁNTO NO NECESITO!
Admiro profundamente tu perseverancia; esta
mañana te vi en el periódico, luego te escuche en la radio, más tarde te
encontré camino al trabajo apoyado sobre una pared y ahora me visitas en el
televisor. Intentas de manera sistemática hacerme creer que si te hago caso voy
a gozar de felicidad y para lograr convencerme me muestras en forma reiterada
imágenes de personas sonriendo ampliamente.
Es que no logro entender tu discurso y mucho
menos a las personas que te han hecho caso ya. Podrías explicarme como es que
si visto tu ropa seré feliz?
...que si conduzco tu automóvil me volveré
atractivo?
...que si vivo en tu barrio cerrado mis niños
gozaran de la vida?
...que si tomo tu medicamento tendré un
cuerpo perfecto?
...que si uso tu desodorante seré
irresistible para el sexo opuesto?
...que si obtengo tu tarjeta de crédito
cumpliré mis sueños?
...que si hablo por tu celular la sonrisa no
se borrará de mi rostro?
...que si calzo tus zapatillas me encontrarán
mas divertido?
No entiendo la relación, la vestimenta que
actualmente uso no me a significado un obstáculo para tener un momento de
felicidad en compañía de un amigo.
En el momento que encontré al amor de mi vida
me dirigía a todas partes en el transporte público.
Hoy mis hijos gozan una vida plena llena de
aventuras en un pequeño patio y juegan a cocinar tortillas de barro mezclando
la tierra del jardín con el agua que nace de la manguera.
El encuentro de los sábados por la tarde a
jugar una partido de fútbol con los amigos de la infancia hacen de mi un hombre
maduro en un cuerpo saludable.
Un baño diario, una afeitada y la colonia a
la cual me he acostumbrado no han ahuyentado a ninguna persona de mi lado.
No he
llegado al momento de ponerle precio a mis sueños, por el hecho que considero
que estos no tienen valor comercial sino emocional.
Hablar frente a frente con la persona que amo
ha dibujado sonrisas de ternura en mi alma.
En muchas ocasiones he llegado a bailar
descalzo a altas horas de la noche divirtiéndome hasta el hartazgo.
Entiendo que tu comprensión de la vida no es
compatible con mis experiencias vividas y el significado que tú le das a la
felicidad dista mucho del que yo le doy.
Pero debo admitir que hay gente que coincide
plenamente con tu filosofía, y que tu
vestimenta, tus automóviles, tus barrios cerrados, tus medicamentos, tus
desodorantes, tus tarjetas de crédito, tus teléfonos celulares, tus calzados y
cuanta cosa tengas que mostrarles...¿hace de ellos seres felices?.
Ahora que lo pienso mejor, si una persona
necesita demostrar en su exterior la felicidad construida mediante una serie de
estereotipos publicitados por todos los medios de comunicación ¿tendrá en su
interior un vacío inversamente proporcional que le impide sentir la felicidad
en la plenitud de su ser?.
El hecho de tener que demostrar ante personas
de pensamiento semejante que la acumulación de bienes hace a la felicidad ¿hace
de esta persona un solitario en un mar de gente?. Lo cual me da a entender que
un revés en esta economía ambivalente puede hacer sentir a esta persona un
desdichado ante sus semejantes. O peor aún, la falta de recursos para la
adquisición de lo material dejaría a esta persona en una soledad aterradora por
la incapacidad de tener o dar felicidad.
Desde tu punto de vista yo no tendría que
sentir la plenitud que hoy tengo en mi alma, no tendría que rodearme con gente
que amo y me ama, mis hijos tendrían que tener sus corazones vacíos y la
persona que amo no tendría que estar a mi lado. Pensándolo bien, ¡CUÁNTO NO
NECESITO!
Te propongo que partir de este momento
invirtamos papeles para que pueda explicarte cual es mi criterio de la
felicidad y tratare de mostrarte cuales son las necesidades de mi ser para
llegar a ese propósito, desde este instante permíteme ser el orador.
El abrigo que tu necesitas para sentirte un
ser bello esta fabricado con las tiernas hebras de una abrazo en el momento
oportuno.
El transporte que aliviará el peso de tu
viaje esta en el hombro de un amigo en el momento que lo necesites.
El lugar donde tus hijos llenarán sus
corazones de amor es en tu hogar, rodeados de cosas simples que activen su
imaginación para impulsarlos a un mundo de juegos y risas.
Tu cuerpo sentirá una vitalidad extrema en el
momento que ingrese a tu espíritu el amor de los que te rodean.
La atracción por la persona que amas nace de
sus ojos que expresan lo que ella siente por ti.
Cree en tu potencial para alcanzar tus sueños
de manera que estos se hagan tangibles y puedas disfrutarlos con las personas
que amas.
Escucha lo que tienen que decirte las
personas sobre sus vidas y sentimientos, así descubrirás la comunicación más
efectiva.
La diversión de un espíritu libre no puede
estar encasillada dentro de una medida, muy por el contrario, debe tener la
libertad de acción para desatarse en cualquier momento y cualquier
circunstancia.
Como
verás, desde mi punto de vista la felicidad consta de un solo elemento, el
AMOR.
Espero haberte demostrado que con este solo
elemento se puede suplir el vacío emocional de las personas y que cuanto
necesitan para ser felices ya lo tienen, en su interior.
Deseo también no volver a toparme con miradas
frustradas, con rostros amargados, con corazones lastimados por el sólo hecho
de no poder comprar los incomprable.
Deseo
también así lleguen a la conclusión de CUÁNTO
NO NECESITAN PARA SER FELICES.
Gustavo Agüera.



