La Religión es para los que no quieren ir al infierno, la Espiritualidad es para los que ya estuvimos ahí.


Muros y Puertas, un programa para sentir...

viernes, 8 de junio de 2012

CAMBIOS DE ACTITUD

Aquí está todo el material referente al programa de anoche que con Erika Bastos tuvimos el placer de hacer junto con Uds.
Que lo disfruten!!!!!!!!!




¿Soy reactivo o proactivo?

Si logramos descubrir qué tipo de persona somos podremos alcanzar más fácilmente el cambio de actitud.
Actitud reactiva:
• Reacciona agresivamente ante los problemas.
• No prevé las consecuencias de sus acciones.
• No gusta del análisis y reflexión antes de actuar, es por ello que solo reacciona.
• Le falta desarrollar la autoconciencia de sus acciones.
• Su foco de atención y preocupación son las circunstancias externas.
• Busca cambiar los problemas del entorno sin darse cuenta que él es parte del problema.

Actitud proactiva:
• Identifica los problemas antes de que aparezcan y toma decisiones anticipadas.
• Piensa y hace a conciencia antes de actuar.
• Toma la iniciativa para lograr sus objetivos.
• Actúa de manera perseverante para lograr lo que se propone.
• Es responsable de lo que dice y hace, así también de las consecuencias de esto.
• En cada problema ve una oportunidad.

¿Cómo Cambiar de Actitud?

No cabe la menor duda, que si se puede cambiar la actitud que no nos está dando el resultado que uno espera, sobre todo, cuando nuestro comportamiento nos origina conflictos, perjudicando nuestras relaciones, afectando nuestra conducta, comportamiento...
Se sabe, que el estadounidense Gordon Allport definió actitud como un estado de disposición nerviosa y mental, organizada mediante la experiencia, que ejerce un influjo dinámico u orientador sobre las respuestas que un individuo da a todos los objetos y situaciones con los que guarda relación. En este sentido, puede considerarse la actitud como cierta forma de motivación social -de carácter, por tanto, secundario, frente a la motivación biológica, de tipo primario- que impulsa y orienta la acción hacia determinados objetivos y metas.

A ello se agrega, que Una actitud es una forma de respuesta, a alguien o a algo aprendida y relativamente permanente.

El término "actitud" ha sido definido como "reacción afectiva positiva o negativa hacia un objeto o proposición abstracto o concreto denotado".

Las actitudes son aprendidas. En consecuencia pueden ser diferenciadas de los motivos biosociales como el hambre, la sed y el sexo, que no son aprendidas. Las actitudes tienden a permaneces bastantes estables con el tiempo. Estas son dirigidas siempre hacia un objeto o idea particular.

Las actitudes raras veces son asunto individual; generalmente son tomadas de grupos a los que debemos nuestra mayor simpatía.

Las emociones están relacionadas con las actitudes de una persona frente a determinada situación, cosa o persona. Entendemos por actitud una tendencia, disposición o inclinación para actuar en determinada manera. Ahora bien, en la actitud (preámbulo para ejercer una conducta), podemos encontrar varios elementos, entre los que descollarán los pensamientos y las emociones. Por ejemplo, en el estudio de una carrera, si la actitud es favorable, encontraremos pensamientos positivos referentes a ella; así como, emociones de simpatía y agrado por esos estudios. Las emociones son así ingredientes normales en las actitudes.

Todos tenemos determinadas "actitudes" ante los objetos que conocemos, y formamos actitudes nuevas ante los objetos que para nosotros son también nuevos.

Nuestras actitudes ante los acontecimientos de la vida social, personal y laboral, son una fuerza de asociación de tres componentes:
*Lo cognitivo: que se trata de nuestra percepción (en base a nuestra información).
*Lo afectivo: los sentimientos ante las situaciones, las personas o nuestra propia persona.
*Lo conativo-conductual: las tendencias que tenemos hacia lo que se nos presenta, es decir nuestra disposición o intención.
Estos tres componentes son evaluaciones que hemos previamente realizado y que han provocan una actitud positiva o negativa. Si deseamos cambiar nuestras respuestas ante x circunstancia debemos entonces hacer modificaciones sobre lo que hemos aprendido, cambiando nuestros sentimientos de rechazo o aprobación, para así lograr tener ese otro tipo de respuesta que buscamos, o que sabemos nos conducirá a el resultado que esperamos.
Debemos tener muy presente que nuestro mundo social representa una tendencia a tomar ciertas actitudes, pues de ahí es de donde parte nuestro aprendizaje (lo cognitivo), esto por consiguiente significa que nuestros cambios de actitud tendrán repercusión en nuestro contexto, es entonces imprescindible reconocer que tan adecuado es nuestro cambio, si realmente nos dirige a algo favorable o creará más conflictos, también debe considerarse si estamos dispuestos a llevar acabo toda la serie de cuestionamientos y evaluaciones internas que sean necesarias (incluso si se buscará ayuda profesional).
No tiene porque ser un problema el modificar nuestra actitud, es ya un gran paso el reconocer que tenemos que hacer algo respecto a nuestras reacciones. Y no hay porque temer a la decisión de un cambio, es más grave estancarse en esos conflictos que han sido provocados por una mala respuesta.

Cambios de actitud para el éxito
¿Qué es éxito?
Con origen en el término latino exitus (“salida”), el concepto se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento. 
Éxito significa la capacidad de convertir en realidad los deseos fácilmente. 

Audio de 8 herramientas poderosas para el cambio de actitud:
 http://www.ivoox.com/cambios-actitudes-para-exito-audios-mp3_rf_1275489_1.html

• ACEPTO

• APROVECHO

• ASUMO

• ME COMPROMETO
• ME OCUPO
• AGRADEZCO
• CONFÍO
• APUESTO A GANAR


Audios del programa:
1º parte:
 http://www.ivoox.com/cambios-actitud-primera-parte-audios-mp3_rf_1275273_1.html
2º parte: http://www.ivoox.com/cambios-actitud-segunda-parte-audios-mp3_rf_1275368_1.html

miércoles, 6 de junio de 2012

Carta al adolescente que fui



Esta mañana encontré esa canción que te gustaba tanto y me acordé de la letra de memoria. Me invadieron los recuerdos de tu presencia, entonces decidí escribirte.
Te cuento que esto de crecer y madurar es todo un reto y creo que llevo bastante bien el desafío. Es como una balanza donde tenés que equilibrar tus ideales con mis posibilidades.
Sobre lo de tus sueños te cuento que todavía conservo la “lista de sueños” que me diste, algunos ya los cumplí, otros se han transformado o perfeccionado o deteriorado, sin dudas entre tu óptica y la mía va a haber disparidad de criterios.
No llegué a comprar la moto que soñabas, pero la que utilicé me llenó de adrenalina al igual que lo imaginabas. Alexandra, tu novia, me dejó. Pero no te aflijas, tanto ella como yo conseguimos transitar el camino con personas maravillosas que nos entregaron un sincero amor. Me imagino que por lo menos estás contento por ella.
Un buen día decidí cambiar tu sueño de ser piloto de autos de carreras por la realidad de ser padre, y créeme, muchas veces se siente la misma adrenalina, vértigo, miedo, placeres, emociones y desesperanzas. Creo que por este estamos a mano. A propósito, ahora entiendo porque tu papá a veces estaba de seño fruncido y porque siempre te decía que sus consejos eran los de un amigo más que los de un padre. Muchas veces me siento a hablar con mis hijos como con un amigo, por lo menos sobre esa relación si tengo la experiencia necesaria.
No sé si alguna vez lograré ser padre, es una carrera bastante difícil y nadie te enseña cómo.

Después de un tiempo en el que traté de encajar en la cotidianidad decidí volver a ser tu mismo en muchos aspectos, por lo que te cuento que recuperé tu larga melena, tus ansias de libertad, tus impulsos “inmaduros” y tus ideas de cambiar al mundo. No estabas tan errado en esta cosa de que “se puede ser mejor si ayudamos a otros a ser mejores”.
Por otro lado te cuento que fue mentira todo lo que te prometió aquel político que tanto te ilusionó para cuando fuiste a votar la primera vez, de hecho, a mí también me ilusionaron y mintieron muchos otros políticos, así que decidí dejar de depositar en ellos las esperanzas de cambiar las cosas y tome las riendas de lo poco que puedo llegar a cambiar yo.
Entre otras cosas, cambie tu idea política, tu ideólogo, tu música, tu cuerpo, tu religión, tu casa, tu ropa, tu cama…te preguntarás ¡¡¿¿QUE QUEDA??!!... tranquilo dejé intacto lo más importante, tu corazón, tu mirada, tu esencia, tu filosofía.

No espero que contestes esta carta, sé que no te gustaba escribir demasiado, al pasar el tiempo descubrí que a mí sí, pero te prometo volver a escribirte dentro de unos años, para contarte como siguen las cosas o le escribiré al que hoy te reporta, depende como funcione mi memoria.
De todo lo sucedido me siento orgulloso, nada sucedió sin sentido y nada me llevó a un “nada” todo tuvo sus consecuencias.
Gracias por todo lo que me heredaste y ten la seguridad que he tratado de hacer lo mejor posible con ello.
Después de todo, la vida simplemente sucede.

Gustavo, tu adulto actual.